11.7.12

PRINCIPIOS BÁSICOS PARA COLOCACIÓN DE PIZARRA

La colocación de cubiertas de pizarra exige unas condiciones, normas, usos y principios fundamentales para obtener un resultado óptimo en este tipo de obras. Es por ello que en las páginas siguientes se facilita una serie de soluciones tipo que otorgarán el rigor necesario para dar calidad a este modo de construcción.
En este manual, que ha sido concebido como instrumento de ayuda tanto para el diseño como para la verificación posterior, se aglutina un compendio de aquellos usos y modos tradicionales que siguen estando hoy plenamente vigentes y de aquellos otros recientemente incorporados a raíz de la aparición de nuevos materiales y tecnologías.
1 Identificación de las distintas partes de una cubierta


1. CUBIERTA: Parte superior de un edificio destinada a protegerlo de los agentes atmosféricos. Revestimiento exterior formado por 1,2 o más planos inclinados, llamados faldones.
2. FALDÓN DE CUBIERTA: Paño de cubierta con una misma inclinación y dirección de caída de aguas y limitado por varias líneas (alero, cumbrera, limatesa, etc.)
3. CABEZA: Faldón de cubierta generalmente de forma triangular limitado lateralmente por limatesas y por un alero o quiebro en su base.
4. LIMAHOYA: Línea de intersección en ángulo o redondeada, recta o curva, formada por la intersección en ángulo cóncavo de dos faldones de cubierta.
5. LIMATESA: Línea de intersección en ángulo o redondeada formada por la unión en ángulo convexo de dos faldones de cubierta (limatesa de cubierta) o de mansarda (limatesa de mansarda).
6. QUIEBRO: También llamado cambio de rasante, es la línea formada por la intersección de dos faldones en ángulo cóncavo o convexo.
7. FALDÓN DE MANSARDA: Se trata del paño de la cubierta y posee una inclinación muy pronunciada. Puede ser limitado por el alero, limatesa, limahoya, lateral o quiebro.
8. LIMA DE COSTADO: Línea de encuentro entre el faldón de cubierta y un muro vertical, esté o no recubierto de pizarra u otros materiales.
9. CUMBRERA: Línea superior que divide las aguas de la misma y que está formada por la intersección superior en ángulo cóncavo de los faldones de cubierta.
10. VOLADIZO: Zona del tejado que se proyecta hacia el exterior de los muros del edificio y que tiene como misión la protección de los mismos y de otros elementos de las fachadas.
11. ALERO: Línea baja del faldón de cubierta o de mansarda que recibe toda el agua de éste.
12. LATERAL: Línea o borde que limita un faldón de cubierta por ambos lados, cuando éstos terminan en voladizo y siguiendo el curso de la caída del agua.
13. FINAL: Línea o borde superior de una cubierta cuando ésta tiene un único faldón o una sola agua.
14. BUHARDILLA: Construcción que recubre un vano abierto en un faldón de la cubierta.
2 Formatos y tamaños de pizarra más usuales


3 Principios básicos
La cubierta de pizarra está formada por el ensamblaje de elementos planos y rígidos (pizarras), en piezas independientes unas de otras, que se recubren parcialmente entre sí para lograr la estanqueidad de la propia cubierta siguiendo unas reglas variables, aunque en todo caso precisas, y que se sujetan por medio de clavos y/o ganchos metálicos.
Las tres partes de la pizarra
El fundamento principal para la colocación de la pizarra es la disposición de las distintas piezas en filas horizontales. De este modo se superponen y así las juntas entre pizarras quedan alternadas entre cada fila; la finalidad es que una pizarra haga de tapajuntas de las otras dos, que están colocadas en la fila inferior.
De acuerdo con este principio, en cada una de las pizarras de una cubierta podríamos distinguir tres partes:
(A) PARTE VISTA.
Es la zona de la pizarra totalmente expuesta a la intemperie. Recibe el agua de lluvia directamente y la que fluye de las pizarras superiores.
(B) PARTE SEMIOCULTA.
Es la zona intermedia de la pizarra y sobre ella se superpone la parte vista de las pizarras superiores. No recibe el agua de lluvia directamente, salvo por la unión de las dos pizarras de la fila superior, pero resulta en parte mojada por efecto de la capilaridad.
(C) SOLAPE O RECUBRIMIENTO.
Es la zona superior de la pizarra y sobre ella se superponen siempre tres piezas: la parte semioculta de las dos pizarras inmediatamente superiores y la parte vista de la pizarra que se superpone a éstas. Ello hace que resulte totalmente oculta y no reciba nunca el agua directamente.
Capilaridad
Se conoce por capilaridad a la propiedad que poseen la mayor parte de los líquidos de subir dentro de tubos de poco diámetro (tubos capilares). También se define de este modo la ascensión de un líquido entre dos superficies en contacto, como es el caso de la pizarra.
El efecto de la capilaridad puede variar por causa de la naturaleza del líquido (en el caso del agua, el efecto es más importante cuanto más pura sea ésta), por la separación entre superficies en contacto (cuanto más lisas sean, más estrecho será el contacto y mayor la capilaridad) y por la influencia del viento.
En la práctica puede observarse fácilmente el efecto de la capilaridad sobre la pizarra. Así, introduciendo verticalmente dos pizarras en una cuba de agua, se puede comprobar que la subida de ésta entre ambas piezas es de aproximadamente 25 mm. sobre el nivel del líquido y que, además, esta cota se mantiene invariable cuando inclinamos las pizarras. Es decir, la capilaridad hace subir el agua al mismo nivel con independencia del grado de inclinación de las pizarras. Esto da fundamento a la norma de aumentar el tamaño de la pizarra a medida que la pendiente de la cubierta disminuye.
CUBIERTAS DE PIZARRA FIJADA CON CLAVOS.
En este tipo de cubierta la capilaridad se da fundamentalmente en la superficie de contacto de dos caras paralelas. Se trata de una capilaridad ascendente, alimentada por el agua que la pizarra recibe en su parte vista y que moja parcialmente la zona semioculta. También se da una capilaridad lateral producida por el agua que fluye por la junta de las pizarras superiores y que hace que pueda resultar parcialmente mojada incluso una pequeña zona de la parte de solape o recubrimiento.
En condiciones normales, en lo que se refiere a la influencia del viento y a la presión atmosférica, los valores de capilaridad admitidos son de 25 mm. en vertical.
CUBIERTAS DE PIZARRA FIJADA CON GANCHO.
En este tipo de cubiertas la capilaridad que se produce es ligeramente distinta a la anterior. Así, en lugar de tratarse de una capilaridad entre superficies, es más bien debido al “efecto tubo”. La fijación con gancho hace que las pizarras estén menos apretadas entre sí y la superficie de contacto entre sus respectivas caras sea por tanto menor y la capilaridad menos probable. Sin embargo, la colocación del gancho en la junta de dos pizarras, provoca que su superficie de contacto con el lado de cada pizarra se convierta en un canal lo suficientemente fino como para dar lugar a la capilaridad tanto ascendente como lateral.
Cálculo del solape y tamaño de la pizarra
El diseño de una cubierta de pizarra está condicionado por una serie de factores interrelacionados. Normalmente los factores implicados y su orden de actuación suele ser el siguiente:
SITUACIÓN GEOGRÁFICA.
La pluviometría, régimen de vientos, altitud, influencia de accidentes geográficos próximos o la posición de la edificación, son los datos que darán lugar al primero de los factores, el cual será determinante para decidir la pendiente de la cubierta.
PENDIENTE O INCLINACIÓN DE LA CUBIERTA.
Su valor no influye solamente en la decisión sobre los elementos de seguridad y sujeción, sino que es fundamental para conseguir la impermeabilidad y el dato definitivo para el cálculo del solape entre las filas de pizarra.
SOLAPE O RECUBRIMIENTO ENTRE PIZARRAS.
Como se veía al principio del capítulo, es la zona de la pizarra que queda totalmente oculta. Sobre la misma se superponen las dos filas de pizarras inmediatamente superiores. Su valor determina la elección de los elementos de sujeción, la distancia entre apoyos y, lo que es más importante y que luego concretaremos, el tamaño de la pizarra.
En la tabla se consignan una serie de valores calculados a partir de una influencia media del resto de los factores.


Como se puede comprobar en la observación de los datos de la tabla concluimos que a menor pendiente se requiere un solape mayor y viceversa. Como medida de precaución, el solape deberá ser aumentado en caso de edificaciones en lugares especialmente expuestos a la influencia de vientos fuertes, como litorales, sobre acantilados, cresta de las colinas, etc.
De modo práctico puede calcularse el valor del solape entre pizarras sin necesidad de conocer previamente el dato de la pendiente de la cubierta. Así, colocando una pizarra o cualquier otro elemento de forma rectangular- sobre la cubierta, trazaremos una vertical y una horizontal, ésta a 25 mm. por debajo de la intersección de la vertical con el lado superior del rectángulo. La distancia entre este punto y el punto de intersección de la línea horizontal sobre el mismo lado anterior del rectángulo nos dará la medida A, a la que sumaremos 30 mm como margen de seguridad para calcular el valor final del solape.


TAMAÑO DE LA PIZARRA.
Existe una regla, suficientemente experimentada, que determina que ninguna pizarra de cubierta debe medir en su parte vista más de la mitad de lo que mide su anchura o lado base. Conociendo la medida del solape y determinando la medida de la parte vista que se desee, se puede calcular la altura de la pizarra mediante la fórmula:
A= 2 PV + S
Siendo: A, altura de la pizarra. PV, altura de la parte vista. S, medida del solape.
En este mismo sentido puede decirse que la norma frecuentemente seguida de asignar como medida del solape un tercio de la altura de la pizarra obedece al mismo principio. De ahí que en muchos de los tamaños standard la altura es 1,5 veces la anchura de la pizarra.
Sujeción de la pizarra
Las pizarras se colocan de forma que los biseles tallados en sus bordes queden vueltos hacia el exterior. La sujeción puede hacerse con clavos de cabeza ancha y plana, con ganchos o con ambos a la vez.
SUJECIÓN CON CLAVO.
Se pueden emplear clavos de hierro, hierro galvanizado, acero y cobre, de cabeza ancha y plana. En cualquier caso hay que tener en cuenta que la zona de clavado viene limitada por unos márgenes no inferiores a 30 mm. tal y como se ilustra en la figura. Este tipo de sujeción requiere el uso de una pizarra de 6 milímetros de grueso, como mínimo.
SUJECIÓN CON GANCHO.
El gancho más aconsejable es el de acero inoxidable, aunque también existen de hierro galvanizado, duraluminio, cobre y latón. Es importante que en su parte exterior vista (A) el gancho tenga 20 mm. como mínimo; su longitud (B) tiene que corresponderse exactamente con la del solape de la pizarra a fijar y su espigón de clavado (C) será como mínimo de 25 mm., dependiendo del grosor de la pizarra.


4 Sistemas de cubierta
Las formas en las que se coloquen las pizarras (en especial al solape entre las distintas piezas, y con independencia del formato y tamaño de las mismas) serán enmarcadas en alguno de estos tres tipos.
Cubierta clásica
Es obviamente la más común y de mayor difusión y se caracteriza porque en ella las pizarras se colocan en líneas horizontales, unas sobre otras, alternando las juntas entre pizarras.


Cubierta desarrollada
Es un sistema para uso exclusivo en paramentos verticales y ofrece la característica de su economía, ya que precisa de un número de piezas menor para cubrir la misma superficie que cualquier otro sistema. En este sistema de colocación de la pizarra se realiza igualmente en líneas horizontales pero haciendo que, sin necesidad de alternarlas juntas, la fila superior haga de tapajuntas de la fila anterior.


Cubierta cónica
Como su nombre indica es una cubierta clásica que adopta esa forma. Su rasgo distintivo es que, al objeto de no reducir excesivamente el tamaño de las piezas, es preciso ir haciendo reducciones en el número de piezas por línea; en especial cuando las piezas de pizarra llegan a tener menos de 6,5 cm. de ancho.
La combinación del sistema de cubierta y del formato y medida de la pizarra da lugar a un resultado estético diferente en cada caso. Lo cual no hace sino aumentar las posibilidades de hacer un uso creativo de la pizarra en la construcción de cubiertas.