21.6.12

REHABILITACIÓN DE CUBIERTAS

La cubierta inclinada Las cubiertas inclinadas son empleadas por el hombre desde la prehistoria, utilizando los elementos básicos como ramas y listones para poder dar inclinación a la techumbre y evacuar la lluvia, la nieve, etc. de forma rápida, con el fin de evitar que el agua penetrase en sus hogares.
Miles de años después, seguimos construyendo cubiertas inclinadas, empleando tanto los materiales tradicionales como otros nuevos materiales y las últimas tecnologías que se van incorporando.
La mayor parte de las cubiertas realizadas en los últimos 100 años son cubiertas inclinadas. Rehabilitar este tipo de cubiertas aporta importantes ventajas desde el punto de vista estético y operativo:
· Se mantiene la estructura original del edificio.
· Se aprovechan piezas de acabado de la cubierta original.
· Se puede hacer habitable el bajo cubierta.
· Se mantiene la estética tradicional.
· Se obtiene un gran ahorro energético.
Sin embargo el conjunto de piezas de acabado forman juntas de unión entre ellas por donde puede pasar el agua, y teniendo en cuenta que cada vez es más habitual hacer habitable el espacio bajo cubierta, es conveniente colocar un elemento impermeabilizante, entre el forjado y las tejas, que garantice la estanqueidad de esta.
El ahorro energético de la rehabilitación
Rehabilitar un edificio supone en la mayoría de los casos un ahorro energético del 60% respecto a derribarlo y volver a construirlo evitando además el gran impacto ambiental que supone la nueva construcción.
Básicamente, sólo existen tres procesos que pueden conducir razonablemente a reducir las necesidades energéticas y la carga sobre el medio ambiente generada por las edificaciones:
· La rehabilitación de edificios existentes.
· La sustitución de antiguos edificios ecológicamente despilfarradores por nuevas construcciones de bajo consumo.
· El cierre de intersticios entre edificios.
En una rehabilitación podemos suponer que se mantiene la estructura y al menos el 50% de la albañilería, y que el resto se sustituye. Por tanto, la rehabilitación permite ahorrar respecto a la obra nueva un 42,25% (estructura), más 0,5 x 23,75% (albañilería), es decir, un 54,125% del total invertido en obra nueva. Se trataría de una reforma que, en todo caso, permitiría mejorar la eficiencia energética del edificio antiguo a los estándares actuales.
La rehabilitación debe entenderse como un proceso sostenible siempre que:
· Su vida útil sea del mismo orden que la del propio edificio rehabilitado o superior.
· Se garantice una reducción en el consumo energético de la edificación.
La consideración del coste energético del derribo y abatimiento de los residuos producidos inclina aún más el balance a favor de la rehabilitación, pues durante la sustitución por edificación nueva se producirían numerosos impactos ambientales locales y globales.
La rehabilitación en el CTE
En el CTE, se entienden por obras de rehabilitación aquellas tendentes a lograr:
· La adecuación estructural, considerando como tal las obras que proporcionen al edificio condiciones de seguridad constructiva, de forma que quede garantizada su estabilidad y resistencia mecánica.
· La adecuación funcional, entendiendo como tal la realización de las obras que proporcionen al edificio mejores condiciones respecto de los requisitos básicos de habitabilidad a los que se refiere el CTE.
· La remodelación de un edificio con viviendas que tenga por objeto modificar la superficie destinada a vivienda o modificar el número de éstas, o la remodelación de un edificio sin viviendas que tenga por finalidad crearlas.
Como se establece en el artículo 2.3 del CTE, cuando se realice rehabilitación o reforma de un edificio existente, todas las actuaciones que se lleven a cabo deben adecuarse a lo dispuesto en este, salvo en las excepciones en las que estas actuaciones sean incompatibles con las especiales características de la edificación, su valor histórico o su situación en un entorno de especial protección.
En cualquier caso, las obras a realizar deben tratar de dar el mayor encaje posible a las disposiciones del CTE, que nos obligará a justificar adecuadamente la imposibilidad de dar mayor cumplimiento a estas exigencias técnicas.
En lo que se refiere a la rehabilitación de cubiertas inclinadas, las principales exigencias que nos formula el CTE son las siguientes:
· Obligación de impermeabilizar el soporte por debajo de unas pendientes mínimas, en función del tipo de teja utilizada. Tabla 2.10 del Documento Básico de Salubridad HS1 del CTE.
· Cuando la pendiente sea superior del 15%, el impermeabilizante ha de ser fijado al soporte mecánicamente.
· El impermeabilizante ha de tener una alta resistencia al punzonamiento estático, o se debe instalar una capa separadora entre esta y el soporte.
· La cámara de aire ha de ser ventilada y situarse por la cara exterior del aislante térmico.

(1) En caso de cubiertas con varios sistemas de protección superpuestos se establece como pendiente mínima la menor de las pendientes para cada uno de los sistemas de protección.
(2) Para los sistemas y piezas de formato especial las pendientes deben establecerse de acuerdo con las correspondientes especificaciones de corrección.
(3) Estas pendientes son faldones menores a 6,5 m, una situación de exposición normal y una situación climática desfavorable; para condiciones diferentes a éstas, se debe tomar el valor de la pendiente mínima establecida en norma UNE 127.100 (Tejas de hormigón.
Código de práctica para la concepción y el montaje de cubiertas con tejas de hormigón) ó en norma UNE 136.020 (Tejas de hormigón.
Código de práctica para la concepción y el montaje de cubiertas con tejas cerámicas).
Extraido de CTE DB-HS 1, pág 20

Patologías de la Cubierta Inclinada
Como consecuencia de las acciones climatológicas y de uso, la cubierta puede presentar patologías de mucha importancia, ya que un fallo en la cubierta no solo afecta a la estética sino, lo que es más importante, a la estructura y al resto de materiales de la cubierta como aislamientos, piezas de acabado, etc.
Estas patologías pueden tener además su influencia no solo en el confort de las personas, sino incluso en su salud.
Muchos son los problemas que pueden aparecer en una cubierta:
1. Grietas. Producidas por elementos con diferentes coeficientes de dilatación o distinto sentido de trabajo.
2. Tejas desplazadas o rotas. Como consecuencia de la acción del viento, del granizo, animales como pájaros, gatos, etc. o a trabajos en instalaciones de antenas, captadores solares, instalaciones de gas, etc.
3. Falta de ventilación. Debido a la realización de cubiertas prácticamente estancas.
4. Resolución incorrecta de instalaciones. Debido a Instalaciones situadas en lugares no accesibles y que frenan el curso de las aguas, realizadas por personal no acostumbrado a trabajar en cubierta.
5. Deformación de la estructura u otros elementos de madera. Ocasionado por un tiempo de secado insuficiente, o a la influencia del agua durante la instalación o filtraciones posteriores.
Como consecuencia de estos problemas:
1. Aparecen goteras y humedades por filtrado o condensaciones derivadas de la falta de una ventilación suficiente.
2. En las cubiertas de madera son muy importantes, ya que su acción favorece la aparición de hongos e insectos que acabarán destruyendo las zonas afectadas.
En el hormigón los problemas derivados de la humedad no son menos importantes ya que esta ataca las armaduras del hormigón oxidándolas y por tanto debilitando sus características mecánicas.
3. El agua también afecta al comportamiento de la mayor parte de los aislamientos, disminuyendo o anulando su acción aislante.
Ventajas de la impermeabilización con onduline bajo teja en la cubierta inclinada
Las características fundamentales de las placas Onduline Bajo Teja son:
· Impermeabilidad. Gracias a su composición, a base de fibras minerales y vegetales y resinas termoestables saturadas en asfalto a alta temperatura.
· Flexibilidad. Absorbe los movimientos estructurales sin fisurar.
· Ligereza. Pesa 3Kg/m2 . Es muy importante la utilización de materiales ligeros en rehabilitación.
· Formato ondulado. Crea un “tiro” de ventilación.
· Adaptabilidad. Su flexibilidad y facilidad de manipulación permite que la placa se adapte a las irregularidades de la cubierta, encuentros, limas, etc...
Estas características aportan una serie de ventajas frente a los riesgos comentados en el punto anterior, que se presentan en una cubierta inclinada de teja.
SISTEMA DE CUBIERTA LIGERA ONDULINE


1 Retirada del cerramiento original y adecuación de la estructura.
Nuestro primer paso debe ser retirar los elementos antiguos que compongan la cubierta, dejando a la vista los elementos de soporte. Los paneles Sándwich Ondutherm pueden instalarse sobre:
• Estructura de madera
• Estructura metálicas
Esta estructura , como ya se ha señalado, debe tener unas luces máximas entre apoyos de 125cm. En caso necesario, se añadirán las vigas o correas que falten o se resituarán las existentes. Una vez comprobada la buena salud de la estructura portante, (sustituir en caso contrario) esta se regularizará, sustituyendo aquellas que estén combadas, o calzándolas, de manera que ofrezcan una superficie regular e igualada para el correcto asiento de los paneles.
2. Instalación de los paneles sándwich Ondutherm
Los paneles se fijarán a la estructura en todos y cada uno de sus apoyos, empleando el tipo y número de fijaciones adecuadas al soporte sobre el que se instalen.
En rehabilitaciones en las que no se realice la sustitución de la estructura, es poco probable que ésta se adapte a las medidas exactas de los paneles sándwich, por lo que será necesario cortarlos a la medida necesaria. Estos cortes también deben realizarse para su adaptación a limas, mansardas, etc...
Los paneles, si es posible, se instalarán al tresbolillo, y en todo caso, los paneles se encastrarán unos con otros, por su lado largo, mediante el empleo de la lengüeta DM suministrada.
Todas las juntas entre paneles serán selladas con cinta bituminosa Ondufilm, para asegurar la rotura de posibles puentes térmicos.
Dicha información, puede encontrarse en el manual de instalación de panel sándwich Ondutherm, descargable a través de la página web www.onduline.es
3. Impermeabilización con Onduline Bajo Teja
Cuando se realiza una cubierta con el empleo de paneles sándwich Ondutherm, es de vital importancia que el impermeabilizante ofrezca a la cubierta las siguientes prestaciones.
Impermeabilidad
La cara superior del panel está realizada en tablero de madera aglomerada e hidrofugada. Est tratamiento protege al panel de la humedad ambiente, pero no de las filtraciones directas, de tal modo que la incidencia directa del agua dañaría el panel favoreciendo su putrefacción o afectación por hongos.
Ventilación
Como es sabido, la madera es un material vivo que debe respirar, por lo que es necesario asegurar una ventilación adecuada del soporte. El formato ondulado de las placas Onduline Bajo Teja genera un tiro de aire que mantiene el soporte ventilado, al mismo tiempo que ayuda a evitar posibles condensaciones.
Las placas Bajo Teja se instalarán de la manera acostumbrada, fijándolas a los paneles sándwich en lo alto de las ondas y empleando el clavo espiral o cabeza de pvc suministrado por Onduline, en función del tipo de placa y teja a emplear.
4. Instalación de la cobertura de teja
Tras rematar correctamente la capa impermeabilizante (ver apartado de remates) , se instalará la teja sobre las placas Onduline Bajo Teja, como siempre, siguiendo de manera estricta las recomendaciones del fabricante.

Esta solución constructiva es una opción óptima para la rehabilitación de cubiertas en mal estado, pues además de satisfacer los requerimientos exigibles a cualquier cubierta, como son Impermeabilidad, ventilación y aislamiento,nos ofrece también ventajas de gran importancia al afrontar una obra de rehabilitación:
Ligereza
El peso del panel Ondutherm se halla entre los 15-30 Kg/m2 (según modelo) mientras que las placas Onduline bajo teja suponen 3kg/m2. Está característica adquiere gran importancia en dos sentidos:
• Contribuye a aligerar el peso soportado por la estructura contribuyendo a la seguridad estructural de la edificación. Esto es de especial importancia en edificaciones antiguas.
• El empleo de materiales ligeros en cubierta redunda en mayor seguridad para el instalador, y facilita el transporte, manejo en cubierta e instalación del mismo, reduciendo el coste de operación e instalación.
• A pesar de su reducido peso, el sistema ofrece una capacidad portante de entre 300-1180kg por m2 (en función de modelos y nº de apoyos).
Pocas intervenciones
Durante la instalación del sistema, en una única fase se realizan tres acciones:
• Instalación del panel sándwich. Proporciona el acabado interior del espacio bajo cubierta, el aislamiento térmico necesario, trabajando además como forjado de la cubierta.
• Instalación de Onduline Bajo teja. Proporciona la impermeabilidad de la cubierta.
• Instalación de la cobertura de teja. Proporciona el acabado final.
En unión a su ligereza, esta característica aumenta la seguridad de los instaladores, al reducir el tiempo que deben trabajar en cubierta, y supone también un ahorro en mano de obra y materiales (fijaciones, etc...).
Del mismo modo, la cubierta queda cerrada rápidamente en la primera acción (instalación del panel sándwich) e impermeabilizada en la segunda (instalación del Onduline Bajo Teja). De está manera nos protegemos de los daños y molestias que puedan ocasionar los cambios en la climatología si la cubierta se encuentra abierta, como humedades, necesidad de instalar toldos, etc...