20.10.11

ANÁLISIS DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA DE EDIFICIOS

INTRODUCCION
1. EL EDIFICIO COMO FUENTE DE RIQUEZA.
El valor a largo plazo de un edificio depende de 3 factores; a) la capacidad de satisfacer las necesidades de los usuarios; b) de condiciones medioambientales variables; c) Evolución de las expectativas sobre calidad del proyecto.
Por lo tanto, los edificios bien ventilados e iluminados, que tengan un consumo mínimo de energía y que resulten atractivos a los consumidores constituirán una inversión más sólida y duradera que los dependientes de combustibles fósiles o los que no permitan una vida saludable.
Como consecuencia, la prolongación de la vida útil del edificio ya construido y la conservación de su valor como inversión a largo plazo va a depender de una serie de intervenciones de rehabilitación destinadas a mejorar la construcción en función de los factores enumerados.
En gran parte de los cascos urbanos europeos, los edificios construidos con anterioridad al S. XX, han sido objeto de procesos de intervención en sentido contrario; inicialmente con bajo consumo energético, han sufrido la introducción de una serie de instalaciones de calefacción, saneamiento, fontanería, derrochadoras de agua y combustibles fósiles.
Por ello, cualquier operación de rehabilitación actual debe considerarse como una recuperación del valor del edificio si consigue los objetivos reseñados.
En cualquier caso, el futuro energético incierto parece apuntar a que la distancia a la ciudad va a convertirse en un valor negativo, debido al coste prohibitivo de los combustibles fósiles. Ello implicara un retorno a la ciudad de parte de la población residente en el extrarradio, como ya recogía Richard Rodgers en su estudio de 1999 “Towards a strong urban renaissance”, y la preocupación de estos “retornados”, que van a repoblar espacios urbanos infrautilizados o degradados va a estar en función de que los edificios reutilizados posean un valor a largo plazo.
2. LA DIRECTIVA EUROPEA.
La unión europea dio impulso al proyecto sostenible a mediados de la década de 1980, a través de la directiva 85/383/CEE, por el cual exigía niveles de formación, estándares profesionales y códigos deontológicos para la prestación de servicios profesionales de arquitectura en Europa.
El Acta única Europea introdujo unas normas mínimas a cumplir para garantizar la coherencia de estos servicios en los países de la UE.
Ello produjo un impacto importante, no solo en la formación de los estudiantes de Arquitectura, sino en la reconversión de los profesionales en activo desde esa fecha.
Libro verde UE 2001. Publicado en marzo de 2000, fija un marco sobre la responsabilidad de las empresas en el apartado de la sostenibilidad y sobre todo de la innovación en el campo de la sostenibilidad.
En cuanto a España, la aparición, en 1999 de la Ley de ordenación de la Edificación, ha culminado con la aparición del CTE (Código Técnico de la Edificación). En su estructura, en la parte II, habla de los métodos de verificación y de los Documentos de aplicación.
Entre ellos están el CTE-HE “ahorro de energía”; el CTE-HR “protección contra el ruido”.y el NTE-HS “salubridad”, que afectan de manera sustancial a la rehabilitación de viviendas.

3. EL CICLO DE VIDA ACV.
Este análisis es uno de los más efectivos e incorpora los principios ecológicos al desarrollo de cualquier proyecto.
El ACV evalúa el rendimiento medioambiental de un edificio según un planteamiento global.
En un edificio, el ACV se centra principalmente en la construcción, uso y eliminación de residuos.
El método ofrece grandes ventajas; puede servir de guía para arquitectos y gestores de mantenimiento en el periodo de vida útil del edificio y suponer un ahorro en lo relativo a la anticipación de futuras leyes medioambientales y a facilitar el mantenimiento. El periodo de vida útil supuesto es de 30-50 años.
Por lo tanto el ACV es una herramienta que no solo permite evaluar un proyecto de obra nueva, sino que es de aplicación en cualquier proceso de renovación o rehabilitación.
Es preferible reutilizar que reciclar; y reciclar que eliminar. Aquí reside una de las evidentes ventajas del proceso de rehabilitación en contraposición a la nueva construcción: permite reutilizar un viejo contenedor, y eliminar solo una mínima parte del mismo. Evidentemente, los porcentajes de elementos constructivos a reutilizar, reciclar y eliminar variaran sensiblemente según la época de construcción y el estado del edificio a rehabilitar.
El ACV considera en su análisis una amplia área geográfica, evitando traspasos de impactos negativos en construcción, como la prevención en la utilización de materiales que provienen de países lejanos con una legislación ambiental menos estricta. En este caso, una rehabilitación también tiene factores de evaluación positivos; cuanto más antiguo sea el edificio, mas próximos estarán los materiales utilizados, y cuantas más partes se puedan reaprovechar, menor será el impacto credo en el entorno.
4. HERRAMIENTAS DE ANÁLISIS MEDIOAMBIENTAL PARA LOS EDIFICIOS.
Hay otras herramientas que evalúan la sostenibilidad de un proyecto. Unas se centran en el consumo de energía; otras abarcan un campo mucho más amplio.
Entre ellas tenemos el Sustainability Assesssment Model (SAM), el Eco-Management and Audit Scheme (EMAS), el BREDEM, el BREEAM y el SEAM. Los tres últimos son para tipologías edificatorias específicas.
El SAM. Evalúa el proyecto durante el ciclo de vida útil, mediante 22 parámetros agrupados en 4 bloques que engloban:
-Impacto en el consumo de recursos
-Impacto medioambiental
-Impacto social
-Impacto económico.
Es una herramienta flexible y admite posibilidades e variación para tipologías especificas, lo cual favorecería su aplicación a los procesos de rehabilitación.
EL EMAS. Es el modelo preferido en la UE. Es muy parecido al ACV, pero en este caso la evaluación la realizan empresas externas. Se debe:
-Establecer un sistema de gestión medioambiental
-Elaborar una declaración medioambiental
-Someter tanto el sistema como la declaración a una auditoría externa.
En el caso de los proyectistas, el EMAS proporciona criterios para reducir el impacto ambiental directamente o a través de contratistas o proveedores.
Para topologías edificatorias especificas, existen:
BREDEM
Se centra en los edificios domésticos. Es un conjunto de programas informativos que se centran en el estudio del consumo energético. Se puede adaptar para controlar información sobre niveles de confort y humedad.
BREEAM
Principalmente usado en edificios de oficinas en el Reino Unido.
Comprende los siguientes aspectos:
-Emisiones de CO2
-Características saludables del edificio
-Calidad del aire y ventilación
-Medidas contra el agotamiento de la capa de Ozono y la lluvia ácida
-Reciclaje y reutilización de materiales
-Ecología del emplazamiento
-Ahorro de agua
-Ruido
-Riesgo de Legionelosis
-Materiales peligrosos
-Iluminación
SEAM
Auditoria creada para centros escolares. El SEAM investiga distintos aspectos, desde consumo de energía hasta ahorro de agua, otorgando hasta 45 puntos.
5. FORMACIÓN EN SOSTENIBILIDAD
No ha sido hasta 1970 cuando se ha comenzado a considerar el proyecto ecológico como una materia docente. Sin embrago, la preocupación por la ecología se puede rastrear ya en textos antiguos, como por ejemplo el tratado de arquitectura de Vitrubio, donde se habla ya de la conveniencia de una buena orientación, de la posición respecto al viento, la configuración de ciudades y orientación de las calles.
Aun así, el concepto de bioclima es más moderno y cristaliza en los años en torno a 1960, con arquitectos como Buckminster Fuller y Reiner Banham.
Un paso decisivo lo marca la ya citada directiva UE 85/383/CEE, en la cual se establecen dos de las 11 áreas de conocimiento para los estudiantes que están relacionadas directamente con el medio ambiente.
Finalmente, la legislación de la UE, ha establecido una serie de parámetros clave en su legislación que afectan al medio ambiente. Estos parámetros son los siguientes:
-Quien contamina, paga.
-Si no está seguro, adopte medidas preventivas.
-Considere todos los impactos ecológicos.
-Utilice los conocimientos científicos más avanzados.
El tratado de Bolonia, finalmente, aprobado en el 1999, unificara la formación de los profesionales de la construcción europeos en materia de sostenibilidad.
Aun con lo anteriormente expuesto, es raro encontrar ejemplos en el campo de la construcción, de aplicación de energía solar, o modificaciones de mejora medioambiental en edificios ya construidos en el entorno de las enseñanzas universitarias. Mucho más raro aun es la aplicación de estos parámetros sostenibles en la rehabilitación.
6. ESTRATEGIAS PARA ALCANZAR LA EFICIENCIA
Factores fundamentales
Hay tres factores fundamentales para promover la eficiencia energética en los edificios; Los avances tecnológicos, las políticas estatales y los intereses de los usuarios que conocen el problema medioambiental.
El peso de cada factor en un proyecto varía en función del interés de los promotores, el conocimiento de los proyectistas y el clima político imperante.
Importancia de la innovación para los profesionales de la edificación.
En lo que corresponde al profesional de la arquitectura, las tecnologías energéticas existentes podrían separase en dos grupos: nuevas formas de energía y mejor aplicación de las existentes. Se prevé que en el futuro, muchos edificios sean exportadores netos de energía en lugar de importadores. Evidentemente, en el caso de el parque existente de edificios, la implantación de el primer grupo y la mejora del segundo serán decisivas para su subsistencia, lo que implicara que habrá que tener un conocimiento muy preciso de los elementos constructivos que los constituyen.
Evolución de las prioridades medioambientales.
El replanteamiento de los problemas medioambientales en la cumbre de Río de Janeiro (1992), ha obligado a reexaminar una serie de situaciones clave que no solo afectan a las ciencias medioambientales sino a otros aspectos tan variados como el comercio, la agricultura y el orden económico.
La cumbre de Río estableció un programa de tres puntos, extensible a toda la actividad humana. Correspondía a la arquitectura y a la construcción la integración de estas exigencias. Los arquitectos no solo debían tener en cuenta los temas energéticos sino otros recursos medioambientales y el impacto de los edificios en la ecología en general.
La arquitectura ecológica ha adquirido una importancia mas amplia. Se ha desarrollado un sistema general de la evaluación del impacto ecológico de los edificios e incluso de la ciudad entera.
Indicadores de evaluación
Muchas de las herramientas de evaluación antes citadas, como el BEEAM o el LEED de Estados unidos, reconocen cada vez más la compleja naturaleza de las decisiones afrontadas. Los indicadores de evaluación aportan dos tipos de información; a) Grado de consecución del objetivo y b) Fluctuaciones del sistema.
Se trata en definitiva, de considerar no solo el análisis previo, sino durante el ciclo de vida útil del edificio, midiendo el impacto ambiental mediante indicadores naturales específicos.
Indicadores de evaluación
Muchas de las herramientas de evaluación antes citadas, como el BEEAM o el LEED de Estados unidos, reconocen cada vez más la compleja naturaleza de las decisiones afrontadas. Los indicadores de evaluación aportan dos tipos de información; a) Grado de consecución del objetivo y b) Fluctuaciones del sistema.
Se trata en definitiva, de considerar no solo el análisis previo, sino durante el ciclo de vida útil del edificio, midiendo el impacto ambiental mediante indicadores naturales específicos.
7. LA EDIFICACION SOSTENIBLE. LA REHABILITACION SOSTENIBLE.
Si consideramos la vida útil de un edificio (funcionalmente unos 50 años), veremos que los edificio que se construyen hoy día, en su mayor parte, van a tener que afrontar un futuro incierto respecto al clima y las reservas de recursos. Por ello, tanto el proyecto de nueva construcción como la rehabilitación deberían seguir determinadas reglas para optimizar y flexibilizar los edificios.
La edificación sostenible deberá de ser susceptible de crear comunidades del mismo tipo por medio de un consumo eficiente de recursos. Estos recursos son; la energía; el agua; el suelo; los materiales y el trabajo humano. Por lo tanto, las viviendas deben sostenibles deben ser:
-Eficientes en el consumo de energía.
-Eficiente en consumo de agua.
-Ser comunidades autosuficientes de uso mixto.
-Tener una larga vida útil.
-Garantizar flexibilidad de estilos de vida y régimen de propiedad
-Pensarse para maximizar el reciclaje
Estas cualidades son evidentemente tomadas en consideración de una manera consciente cuando proyectamos un edificio de nueva planta. Sin embargo, la actuación de rehabilitación posee una serie de limitaciones en el campo del diseño que sería conveniente enumerar, para ver qué ventajas e inconvenientes presentan de cara a su posible adaptación a los principios de la sostenibilidad.
-Configuración física previa
Los edificios a rehabilitar poseen ya una configuración constructiva precisa. Su capacidad de modificación o adaptación depende de muchos factores. Por ejemplo, un conjunto de viviendas tradicionales con muros de fábrica y de 3 o 4 plantas, podrían cumplir ciertas condiciones, mientras que edificios más modernos de 10 o más alturas y estructura de hormigón no las cumplirían. Dependiendo del tipo de edificio, la envolvente externa o la distribución interna podrían modificarse en mayor o menor grado para adaptarse a los objetivos antes fijados.
Además, los cascos urbanos consolidados poseen ya condicionantes que no es posible modificar; orientación de las calles, y por tanto de los edificios; limitaciones de soleamiento impuestas por estas mismas calles; alturas muchas veces superiores a las recomendadas (3 o 4 plantas). Densidad fija de viviendas / hectárea.
Paradójicamente, muchos edificios de bajo consumo energético y relativamente saludables han sufrido modificaciones a lo largo de su vida útil que los hacen “derrochadores” y no saludables, por ejemplo el cambio de revestimientos de revocos de cal por pinturas plásticas; la introducción de sistemas de calefacción o climatización erróneos, eliminado sistemas de ventilación o sombreadores que los hacían más adaptables.
Como vemos, nos estamos introduciendo en un contenedor preconfigurado que podremos adaptar más o menos radicalmente Por lo tanto, siempre estamos hablando de mejorar lo existente, puesto que no podemos eliminarlo (salvo en los casos en los cuales se considerara que los edificios no pudieran cumplir unos mínimos parámetros de eficiencia).
Por ello la rehabilitación sostenible se debe considerar como un proceso de reconfiguración o adaptación, para lo cual necesitamos disponer de la máxima información posible, a fin de poder tomar las decisiones que puedan llevarnos a la optimización de los edificios. Para ello debemos adoptar los medios de análisis y levantamiento más avanzados y precisos, pero también debemos poder tener en cuenta los resultados de manera global, con el fin de garantizar a los edificios rehabilitados una larga vida útil. Dados los avances en el campo de las instalaciones, garantizar un reducido consumo de agua y un buen aislamiento resultara relativamente fácil. Sin embargo, mejorar las condiciones de soleamiento y ventilación serán actuaciones mucho más complejas.
También el planeamiento urbano en áreas consolidadas, permitiendo el aumento o la reducción de la densidad de viviendas, podrá ayudar a cumplir los objetivos que se planteen en las áreas a rehabilitar.

Victor Garcia Barba