18.12.13

PARTES DE LA RED EVACUACIÓN

La red interior de evacuación de un edificio, consta de tres partes fundamentales:
1. El conjunto de tuberías de evacuación.
2. Los elementos auxiliares formados fundamentalmente por los cierres hidráulicos; sifones, sumideros y arquetas.
3. La red de ventilación.
Se estudiaran cada una de estas partes de forma independiente.
4.1 Tuberías de Evacuación.
El primer conjunto que constituyen las tuberías de evacuación, lo forman los desagües, las derivaciones, las bajantes y colectores.
 Desagües
Conducto que, arrancado de las válvulas u orificios de caída de los aparatos sanitarios, desembarca en otro conducto de mayor diámetro. Al desagüe de los inodoros, se le suele nombrar comúnmente como manguetón del inodoro.
Algunos autores introducen dentro de este concepto de desagüe a las derivaciones como una parte de dichos desagües.
 Derivaciones.
Son las tuberías horizontales con cierta pendiente, que enlazan los desagües de los aparatos sanitarios con las bajantes. Estas tuberías tendrán una pendiente mínima de un 2,5 % y máxima de 10 %, y normalmente discurren bajo el piso o empotradas sobre paramentos o cámaras de aire, o bien colgadas en falsos techos.
Las derivaciones de diferentes aparatos sanitarios, se pueden agrupar en un bote sifónico o desaguar directamente a la bajante, en cuyo caso, se dispondrá un sifón por aparato sanitario, no obstante hay determinados aparatos sanitarios que es preceptiva su unión directamente con la bajante, como son: inodoros, vertederos y placas turcas, y otros que es de buena disposición el que lleven sifón individual, como los fregaderos, lavaderos y aparatos de bombeo, tal como se indica en la figura.


La distancias máximas que son aconsejables, se especifican asimismo en dicha figura, debiendo de estar el inodoro en un radio de 1 m alrededor de la bajante, mientras que el bote sifónico se puede encontrar en un radio de 2 m alrededor de la bajante, y las derivaciones más alejadas a 2'5 m del bote sifónico, con una pendiente comprendida entre el 2% y el 4%.
En la figura 11, se representan en planta, las derivaciones que se agrupan en un cuarto de baño alrededor del bote sifónico y la salida de éste hasta la bajante, que recoge las descargas constituyendo este conjunto de tuberías compuesta por los ramales de cada aparato sanitario, y la derivación del bote hasta la bajante, lo que se denomina la "pequeña evacuación", para distinguirla de la red horizontal de colectores, que representa la "gran evacuación". Obviamente también se abarca en esta pequeña evacuación, a las derivaciones de los fregaderos de cocinas y las máquinas como lavadoras y lavaplatos; aunque no es muy usual la utilización de botes sifónicos en cocinas, y en la nueva normativa indica que no es posible colocar cierres hidráulicos en serie.


Para las redes de pequeña evacuación cuyos aparatos estén dotados de sifón individual deben tener las características siguientes:
i) en los fregaderos, los lavaderos, los lavabos y los bidés la distancia óptima a la bajante estará en los 2.5 m pudiendo ser como máximo 4,00 m, con pendientes comprendidas entre un 2,5 y un 5 %;
ii) en las bañeras y las duchas la pendiente debe ser menor o igual que el 10 %;
iii) el desagüe de los inodoros a las bajantes debe realizarse directamente o por medio de un manguetón de acometida de longitud igual o menor que 1,00 m, siempre que no sea posible dar al tubo la pendiente necesaria.
 Bajantes
Son las tuberías verticales que recogen el vertido de las derivaciones y desembocan en los colectores, siendo por tanto descendentes, éstas van recibiendo en cada planta las descargas correspondientes a los aparatos sanitarios que recogen en las mismas.
Las bajantes deben realizarse sin desviaciones ni retranqueos y con diámetro uniforme en toda su altura excepto, en el caso de bajantes de residuales, cuando existan obstáculos insalvables en su recorrido y cuando la presencia de inodoros exija un diámetro mínimo concreto. El cual no debe disminuir en el sentido de la corriente.
Podrá disponerse únicamente de un aumento de diámetro cuando acometan a la bajante caudales de magnitud mucho mayor que los del tramo situado aguas arriba.
El principal problema de las bajantes es conseguir el sellado en las juntas, lo que se resuelve, según la clase de tubería utilizada; pero que en síntesis, suele ser una junta, por lo general, de enchufe y cordón como se indica en la figura 12. Es también importante la unión, perfectamente anclada a los paramentos verticales por donde discurren, siendo por lo general a base de abrazaderas, collarines o soportes, que permiten el que cada tramo de tubo sea autoportante, para evitar que los más bajos se vean sobrecargados. Estos tubos suelen discurrir empotrados, en huecos o en cajeados preparados para tal fin, o bien exteriormente adosados a los paramentos de patios interiores, patinillos, etc.


El paso a través de los forjados, se debe de hacer con independencia total de la estructura, disponiendo un contratubo de fibrocemento con holgura, que posteriormente se rellena con masilla asfáltica, tal y como se indica en la figura.


Las bajantes, por su parte superior se prolongarán siempre hasta salir por encima de la cubierta del edificio, para su comunicación con el exterior, disponiéndose en su extremo un remate que evite la entrada de aguas o elementos extraños. Cuando existan azoteas transitables, se prolongará como mínimo 2 m por encima del solado.
Por su parte inferior, se une a una arqueta (arqueta de pie de bajante), y cuando la bajante sea exterior y de material poco resistente, se cubrirá hasta una altura de 2 m desde el suelo, con un contratubo resistente (generalmente de hierro fundido).
 Colectores
Son tuberías horizontales con pendiente, que recogen el agua de las bajantes y la canalizan hasta el alcantarillado urbano. La pendiente de los colectores será siempre superior a 1,5 %, si bien está muy condicionada por las cotas del alcantarillado urbano, teniendo en ocasiones unos límites demasiado estrictos, y en otras ocasiones, precisan pozos de resalto para alcanzar las cotas de este alcantarillado urbano.
Por lo tanto tendremos colectores enterrados y colectores colgados, cuando la cota del alcantarillado se encuentre por encima del nivel más bajo del local a evacuar.


 Colectores colgados
Este tipo de instalación, es una solución totalmente garantizada, siendo muy importante la utilización de un tipo de tubería que sea ligera y que disponga de unas juntas de estanqueidad total, al mismo tiempo que permita su fácil inspección y registro. Estos colectores se enlazan con las bajantes directamente, mediante una unión suave y orientada hacia el punto de vertido. No puede realizarse a partir de simples codos a no ser que estén reforzados.
En este caso, una buena disposición es la que se representa en la figura 14a, donde se ve la unión de la bajante con la red de colectores suspendida del forjado, y debido al compromiso de la instalación, la misma, se ha realizado con tubería de fibrocemento de presión y juntas de unión Gibault, que aseguran un cierre hermético y una duración grande, y por lo general, sin problemas.


Se debe tener en cuenta que la conexión de una bajante de aguas pluviales al colector en los sistemas mixtos, debe disponerse separada al menos 3 m de la conexión de la bajante más próxima de aguas residuales situada aguas arriba.
Además dicha red de colectores colgados debe tener una pendiente del 1% como mínimo, y que no deben acometer en un mismo punto más de dos colectores.
En los tramos rectos, en cada encuentro o acoplamiento tanto en horizontal como en vertical, así como en las derivaciones, deben disponerse registros constituidos por piezas especiales, según el material del que se trate, de tal manera que los tramos entre ellos no superen los 15 m. La fijación de los colectores debe ser muy segura, para evitar que las descargas puedan producir desprendimientos o pérdidas de estanqueidad. Todo el conjunto se debe ocultar con un cielo raso de escayola o similar, si se encuentra en una zona habitable.


 Colectores enterrados
Los colectores deben estar asentados sobre una solera de hormigón en masa, en el interior de las zanjas por donde discurren y disponer de un pequeño recalce de al menos 5 cm de hormigón, cubriéndoles con relleno por tongadas de 20 cm de espesor, tal y como se representa en la figura.


Esta red debe tener una pendiente del 2 % como mínimo. La acometida de las bajantes y los manguetones a esta red se hará con interposición de una arqueta de pie de bajante, que no debe ser sifónica. Se dispondrán registros de tal manera que los tramos entre los puntos contiguos no superen 15 m.
Las uniones de los tubos se deben hacer de forma estanca, utilizándose con mucha frecuencia en colectores de hormigón la junta de corchete (figura 15b), formada por rasillas y mortero de cemento de 100 Kg/cm2.


La red horizontal de colectores, se dispondrá siempre por debajo de la red de aguas limpias, debiendo llevar en zonas de tránsito una profundidad mínima de 1,20 m y cuando sea preciso en estas zonas, se reforzará con un contratubo resistente.
 Acometida
Como norma cada edifico deberá tener su acometida independiente. La acometida en la mayoría de los municipios, normativamente se definirá y constará de las siguientes partes:
1. Arqueta interior o de arranque (pozo o arqueta general sifónica): que hará de enlace de la red del edifico con la tubería de entronque (debe estar en el interior del edifico en zona comunitaria), y registrable, es el último tramo de la red colectora y antes de conectar con el alcantarillado a través de la acometida.
2. tramo de tubería que va desde el limite de la propiedad hasta el alcantarillado; tubería de entronque: es la cometida en si
3. El entronque con la red de alcantarillado. Se realiza de dos formas:
 Taladro directo o pieza especial de conexión.
 Pozo de registro o arqueta de registro general (pozo de encuentro o de acometida)
Las aguas pluviales y fecal es de un edificio no contienen sustancias nocivas, aunque este aspecto, está cambiando sustancialmente a lo largo de estos últimos años. Así pues, suele bastar con realizar el pozo de registro o arqueta de registro general que recoge los caudales de los colectores horizontales, al interior o al exterior del edificio, desde donde parte el ramal principal o acometida hasta conectar con la red general. Todo esto en el caso de una solución de vertido por gravedad, pues el caso de evacuación forzada presenta una problemática diferente que analizaremos en el apanado correspondiente. En todos los casos, el diámetro de la acometida de todo edificio, debiera realizarse con un dimensionamiento mínimo de 200 mm.
La ubicación de este pozo suele ser difícil, especialmente cuando las ordenanzas del Municipio, exigen su previsión en el interior del perímetro construido del edificio, debiendo buscarse un patio o lugar de fácil acceso no habitable y lo más próximo posible a la red general de alcantarillado. Ocasionalmente, la realización de un local, por ejemplo, de almacenamiento de bicicletas o coches de niño, en la planta baja puede resolver esta dificultad.

Gemma Vázquez Arenas