20.12.13

PARTES DE LA RED DE EVACUACIÓN (II)

Elementos auxiliares de la red de evacuación
Comprenden todos los elementos, accesorios a la red de evacuación, que permiten el funcionamiento correcto de la misma, destacando fundamentalmente los sifones, sumideros, canalones, botes sifónicos, arquetas y pozos, que con una misión específica cada uno de ellos, conjugan una evacuación rápida de las aguas, con una independencia que garantiza unas condiciones higiénicas adecuadas.
Sifones
El sifón es el cierre hidráulico que impide la comunicación del aire viciado de la red de evacuación con el aire de los locales habitados donde se encuentran instalados los distintos aparatos sanitarios que desaguan en dicha red.
El sifón, además debe permitir el paso fácil de todas las materias sólidas que puedan arrastrar las aguas residuales. No debe representar una dificultad a la evacuación de estos materiales e impedir que queden retenidos en él, con posibilidad de acumulación y posible obstrucción.
Por ello, en su enlace con la bajante debe tener una adecuada pendiente hidráulica, acometiendo a un nivel inferior, al del propio sifón, para que arrastre todos los sólidos que tengan las aguas en suspensión, y además produzca un efecto auto limpiante. Aunque como ya se ha visto anteriormente hay que llevar cuidado con el posible efecto de sifonado en el cierre.
La característica más importante de un sifón, es su cota de cierre o altura "a", cuyo valor no puede ser ni demasiado pequeño (peligro de pérdida por los sifonamientos), ni demasiado grande (peligro de obstrucción), siendo el valor adecuado el comprendido entre 5 cm como mínimo y 10 cm como máximo, como ya se indicó anteriormente.


En las siguientes figuras, se indican los tipos más diversos de sifones, que solucionan todos los casos de instalación, conjugando la salida de la válvula de desagüe del aparato sanitario y la acometida del sifón a su derivación o bajante.
Destacamos los siguientes tipos:
- Tipo P: para salida vertical y enlace horizontal.
- Tipo S: para salida y enlaces verticales.
- Tipo Q: para salida vertical y enlace inclinado.
- Tipo Y: para salida horizontal y enlace inclinado.
- Tipo U: para salida y enlaces horizontales.


Algunos aparatos sanitarios llevan el sifón incorporado, al fabricarse ya con esta intención, como ocurre en los inodoros.


Los sifones deben llevar una tuerca de registro en su parte inferior que permita su limpieza.
Otros cierres hidráulicos que podemos definir en este además apartado de los sifones son:
- Bote sifónico, para acumulación de varios desagües, indicado en la figura. Por lo general, agrupa los desagües de bañera, lavabo y bidé, quedando enrasado con el pavimento (figura 19) y siendo registrable mediante tapa de cierre hermético. La unión a la bajante se puede realizar directamente a ella y si constructivamente no es posible se puede realizar a través del manquetón del inodoro.


Sifón botella, cierre hidráulico de gran capacidad. como indica la figura, con salida vertical y enlace horizontal muy adecuado para
fregaderos, lavaderos, etc.


Sumideros
Tienen una rejilla de entrada y salida horizontal o vertical, y sirven para la recogida de aguas a ras de pavimento (terrazas, azoteas, patios, garajes, etc.), los sumideros deben de ser sifónicos (figura 22) y los de salida horizontal o inclinada, son más aptos que los de tipo campana, ya que estos últimos no suelen ser autolimpiantes y periódicamente hay que levantar la rejilla y limpiarlos manualmente.


En azoteas transitables, el sumidero va colocado en el interior de una caldereta, tal y como se indica en la figura 23, la cual recoge el vertido del sumidero y lo dirige hacia la bajante.


Canalones de pluviales
Son elementos que se utilizan, para la recogida del agua de lluvia en los aleros y cubiertas, debiendo tener una pendiente suave hacia la bajante y un anclaje seguro y firme que admita su capacidad máxima de llenado sin desprenderse.


Arquetas y pozos
Las arquetas y los pozos de registro, complementan a la red horizontal de colectores, con el único fin de canalizar con facilidad y rapidez las aguas residuales, hasta la red de alcantarillado urbano.
En la figura siguiente, se ve la disposición de las diferentes clases y tipos de arquetas que, bajo la planta de un supuesto edificio, reúnen los desagües de los colectores hasta el pozo de registro, desde el cual se canaliza hasta el alcantarillado.


Arqueta a pie de bajante
Son como su nombre indica, las que reúnen o enlazan las bajantes de la red de evacuación con los colectores, y por tanto, cada bajante debe llevar la suya en su final.
Por lo general es el punto en que la red que comienza a ser enterrada, y por tanto, como punto conflictivo, debe poder registrarse en caso de necesidad. Por supuesto si la red de colectores está colgada, no existirá este tipo de elementos en la instalación.
Su disposición debe ser tal, que reciba a la bajante lateralmente sobre un dado de hormigón y que el tubo de entrada esté orientado hacia la salida, teniendo el fondo de la arqueta pendiente hacia la salida, para su rápida evacuación. La tapa, se realizará con una losa de hormigón con armaduras, y descansará sobre un cerco de perfil metálico, enfoscada y bruñida interiormente con mortero de cemento.
Estas arquetas pueden ser de recogida de aguas fecales, de pluviales o mixtas, aunque en este último caso es conveniente que se trate de una arqueta sifónica, como ya veremos más adelante, para evitar olores desagradables por la mezcla de aguas principalmente sucias y pluviales.


Arqueta de paso
Son las que se colocan en los encuentros de los colectores cuando haya cambios de dirección, de sección o de pendiente, o bien en los tramos rectos cada 15 o 20 m de colector. Su disposición, es colocando en su interior un semi-tubo que da orientación a los colectores hacia el tubo de salida, debiendo formar ángulos obtusos o mayores de 90º, con la dirección para que la salida sea fácil, y procurar que los colectores opuestos acometan descentrados, no más de uno por cada cara.
De estas arquetas de paso, hay una de ellas que es la última, la cual recibe el nombre de "arqueta principal", esta debe tener unas dimensiones mínimas y, en algunas ocasiones, sustituye al pozo de registro.


Arqueta sumidero
Es la que sirve para recogida de aguas de lluvia, escorrentías, riegos, etc., por debajo de la cota del terreno, teniendo su entrada por la parte superior (rejilla), y con la salida horizontal.
Llevará en su fondo pendiente hacia la salida y la rejilla será desmontable, limitando su medida al paso de los cuerpos que puedan arrastrar las aguas, estas arquetas deben estar comunicadas con una arqueta sifónica. Se pueden colocar a la entrada de los garajes de los edificios, en las cubiertas transitables, etc.


Arqueta sifónica
Esta arqueta tiene la entrada más baja que la salida, y a ella deben acometer las arquetas sumidero, antes de acometer a la red de evacuación, de lo contrario saldrían malos olores a través de su rejilla, por lo cual, esta arqueta suele reunir a varios sumideros. La cota de cierre oscila entre 8 y 10 cm, y en zonas muy secas y en verano, suelen precisar hacer algún vertido periódico para evitar la total evaporación del agua de la arqueta sifónica, y por tanto, evitar la rotura del cierre hidráulico.


Pozos
Los pozos pueden ser de dos tipos: de registro simplemente, para centralizar la recogida de toda la red inferior y canalizarla hasta la red urbana, o bien de resalto, que sirve para compensar las grandes diferencias entre las cotas de la red interior y la urbana, cuando éstas se producen, sirviendo a veces, con un solo pozo para los dos cometidos.
El pozo de registro
Es obligado por algunas ordenanzas municipales, debe tener un diámetro mínimo de 90 cm y tendrá unos pates de bajada hasta el fondo, así como una tapa registrable, que permita el paso de un hombre (unos 60 cm), que haga posible la limpieza del mismo. Este pozo se instalará dentro de los límites de la propiedad del edificio en que recoge sus aguas de evacuación, y cuando se disponga, en su caso, sustituirá a la arqueta principal. Pueden ser de sección circular (los más frecuentes) cuadrado o rectangular.
Aunque existen actualmente comercializadas soluciones de pozos de registro y arquetas domiciliarias prefabricadas, la realidad es que, aunque estas son útiles para obras de infraestructura de saneamiento a realizar en tiempos reducidos, no son muy usados en los edificios, por lo cual el pozo tradicional recogido en la figura siguiente continúa siendo la solución más habitual.


Gemma Vázquez Arenas