31.1.13

PATOLOGÍA EN INSTALACIONES DE FONTANERÍA

Erosión de las tuberías debido a la corriente líquida
Estas erosiones son debidas a los arrastres de material por las altas velocidades y turbulencias del líquido en el interior de las tuberías. Las lesiones se manifiestan después de la curvatura y estrechamiento o ensanchamiento de los tubos donde suelen producirse adelgazamientos del material, que pueden ser causas de roturas. Después de los codos se producen altas velocidades y turbulencias en el agua que circula por el interior de los tubos. En estas superficies de choque, la capa de protección que se forma es arrastrada progresivamente dejando al descubierto el material primitivo, que se somete a una nueva oxidación. De esta manera se produce el adelgazamiento progresivo de las paredes del tubo y del mismo modo, se produce la erosión mecánica de la superficie del tubo.
Dependiendo del material distinguimos los siguientes casos:
Erosión en tubos de cobre: en todos los casos encontramos una superficie metálica lisa y brillante que sólo comienza a oxidarse al sacar el trozo de tubo defectuoso.


Erosión en tubos de acero galvanizado: en ellos se forma rápidamente una capa de óxido sobre la zona erosionada que inicialmente era brillante.


Roturas
Se producen en las tuberías exteriores al fallar la sujeción, normalmente por corrosión de los anclajes, lo que puede ocurrir por oxidación previa o, incluso, por par galvánico con el metal de la tubería. También puede fallar la unión del anclaje con la pared.
Grietas por tensión excesiva
Estas lesiones pueden estar provacadas por:
Tracción, cuando los movimientos de dilatación y contracción de los tubos se ven impedidos por sujeciones excesivamente rígidas; al contraer aparecen por tracción.
Esfuerzo cortante, cuando existan derivaciones perpendiculares a un ramal principal que dilata o contrae mientras aquella está rígidamente sujeta.
Punzonamiento, cuando los tubos pueden sufrir acciones mecánicas directas al estar bajo pavimentos sin protección suficiente.
Fisuras por fatiga en tubos de cobre y en sus accesorios
En los tubos de las instalaciones, aparecen a veces junto con los fenómenos de corrosión, erosiones y causas de lesiones puramente mecánicas. Es el caso de la formación de grietas por fatiga del material, debido al constante movimiento del tubo.
Corrosión
Saltar a: navegación, buscar En acometidas de agua con líquido a presión se produce la corrosión de tuberías metálicas a partir del agua que la contienen y se distinguen varios procesos:
Por inmersión, el más general, debido al contacto continuo de la tubería con el agua potable que debido a su alto contenido en oxígeno, facilita la aparición de corrosión al disolver los posibles depósitos de CO3Ca que aparecen en las paredes interiores de las tuberías. La lesión es continua y uniforme a lo largo de la tubería.


Por aireación diferencial, cuando algunos puntos del conducto tienen defectos de montaje (manguitos, bridas…) lo que facilita una mayor acumulación de oxígeno entre ellas.
Debido a un par galvánico, cuando existe contacto entre dos metales distintos. Suele ocurrir en uniones de tubos de hierro, o de acero galvanizado, con tubos de cobre, incluso aunque se introduzcan manguitos aislantes de plástico.


Debido a la presencia de algas y lodos orgánicos en el agua.


Agregación o depósito interno de materias extrañas
Saltar a: navegación, buscar Se producen por depósito de distintos materiales sobre las paredes interiores de las tuberías, que van reduciendo la sección de las mismas hasta agotarla. El depósito puede ser:
Depósito de carbonato cálcico (CO3Ca) como consecuencia de su aportación por “agua dura” y su acumulación sobre las paredes del conducto hasta su posible obstrucción.


Depósito de incrustaciones de óxidos metálicos de las propias tuberías (de hierro, de plomo o de cobre): producidas por la acción corrosiva del agua. En ocasiones el CO3Ca se mezcla con óxidos de hierro dándole un color característico que acaba apareciendo en lo grifos y manchando bañeras y lavabos, y que sirve como indicio del problema.
Humedades accidentales
Las humedades accidentales o transitorias pueden causar las siguientes lesiones:
Manchas de humedad en paredes y techos: destrucción de enlucidos, revocos y enfoscados.
Desprendimientos de partes dañadas por falta de adherencia: paramentos y cielos rasos con humedades.
Síntomas de disgregación superficial en morteros.
Saturación de la fábrica de ladrillo.
Aparición de eflorescencias por el transporte de sales desde el interior de los elementos lesionados a la superficie.
Putrefacción de la carpintería de madera.